Increible, Iglesia y Pedofilia



Antonio Cañizares, ex cardenal arzobispo de Toledo y Primado de España, y actual Prefecto de la Sagrada Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, quita hierro al escándalo por las miles de víctimas de violación y torturas cometidas por la iglesia en Irlanda. A su juicio, la culpa de que esos hechos ocurran “la tenemos todos” y es un crimen mayor interrumpir un embarazo que violar y torturar menores de edad, sistemáticamente durante décadas, silenciarlo, y criminalizar socialmente a las víctimas que se atrevían a contar algo para que su testimonio no fuese tenido en cuenta.


LA SOTANA MARCA LA DIFERENCIA ENTRE SER UN PEDERASTA VIOLADOR DE MENORES O UNA VÍCTIMA DE LA TENTACIÓN QUE “SOLICITA” LOS FAVORES SEXUALES DE UN JOVEN
Otorgar favores sexuales al confesor a cambio de la absolución de los pecados. La Inquisición definió así el “delito de solicitación“, y la costumbre continúa hoy en día. Los delitos de naturaleza sexual cometidos por miembros de la iglesia no son violaciones o agresiones, son “solicitaciones“.

Es la sotana el matiz que convierte al violador de menores en “víctima de la tentación del demonio” o peor aún a la víctima del pederasta en “la güarra que con 13 años provoca al cura con una faldita que parece un cinturón“.
Esta es la excusa que usaron los vecinos y el alcalde de Casar de las Hurdes en 2002 para recoger firmas en apoyo a su párroco, que fue a prisión por pertenecer a una red internacional de intercambio de imágenes y testimonios de agresiones sexuales a menores de edad:

«no son fotos de niños del pueblo»

«Es un hombre correcto pero tiene un enorme vicio con el ordenador. Su madre se ha quejado en muchas ocasiones porque estaba hasta bien entrada la madrugada con el ordenador encendido».
El obispado lo apoyó con un comunicado que argumentaba «la conducta ejemplar de Ignacio Lajas Obregón, que se encuentra profundamente arrepentido de los hechos, de cuyo alcance delictivo nunca tuvo conciencia».

LA IMPORTANCIA DEL LUGAR DEL DELITO: NO ES LO MISMO ABUSAR EN UN ALTAR QUE UN LOCAL DE AMBIENTE HOMOSEXUAL.

En febrero de 1995 se inició el Caso Arny en Sevilla.La lista de imputados se publicó en casi todos los medios de comunicación, violando así el derecho de intimidad personal de los acusados sometidos al infierno personal por la campaña de criminalización frente a la opinión pública que los lobbys cristofascistas se encargaron de cocinar. En 1998 fueron absueltos.

A nadie se le ocurriría declarar culpable a una discoteca entera porque en el reservado sin que nadie se entere salvo el dueño del local, un grupo de depravados compre los servicios sexuales de menores de edad. En 1995 eso se hizo, porque el local era de ambiente homosexual.

¿Qué hubiese ocurrido si Javier Gurruchaga, Jorge Cadaval, o Jesús Vazquez, las víctimas más populares de aquel caso, hubiesen usado para quitar importancia al asunto los argumentos que utiliza Antonio Cañizares para atenuar los crímenes sexuales de la iglesia?

La tranquilidad que muestra Cañizares mientras ofrece su discurso, es lógica: nadie le ha dado importancia.

Si llega a ser titiritero de izquierdas en vez de un cura, mientras escribo esto, los buitres de la Caverna se estarían dando picotazos por quedarse con los pedazos de su última víctima.


artículo extraído de www.lasmalaslenguas.es

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